Mi amor, tus hijos y yo sentimos día a día tus palabras llenas de esa magia tuya que nos tranquilizaba el alma, no había momentos por más difíciles que fueran cambiados por ti por esa confianza absoluta que nos hacía sentir fuertes, a tu lado todo era sentir que el maravilloso mundo lo teníamos en nuestras manos, eras el Papá y el esposo que nos enseñó que los momentos íntimos familiares eran importante, que no había nada en el mundo que nos impidiera ser exitosos, eras el padre y esposo lleno de un amor sublime y tenías una comunión con Dios que sobrepasaba las barreras de todo en esta vida. Mi amor y el de mis hijos por ti lo tenemos en nuestras almas, en nuestra piel, en el andar. Nos dejastes el legado más grande de este mundo, tus enseñanzas, tu sabiduría, tu amor siempre mi amado, padre insigne estarás en cada paso que demos, así nos enseñaste, nos dejastes un legado inolvidable, no hay nada en la vida que no se pueda conseguir mi amor, nuestras lágrimas las conviertes en milagros que ya empezamos a sentir. ... Nuestros amados nietos , como los disfruto Salvador tantos recuerdos cuando llevaba a katerina y Daniel al colegio les explicaba desde la A hasta la Z cuando iba a buscar a Sebastian al colegio que regresaba con los morrales pesadísimos todos arriba de él y Sebastian a su lado contentísimo porque estaba con su Papá Salva. Cuando Sebastian corría y corría por el apt él decía que se estaba preparando para las olimpíadas, todo con su Papá Salva era una risa. Cuando le contaba que Alicia Inés se había Graduado de abogado y katerina Artes mixtas era un regocijo para su alma y cuando Le contaba que Daniel se había convertido en un empresario, se reía y se sentía tan orgulloso. Cuando él morocho Jesús Salvador se sentó hablar con él y le contó de sus proyectos decía, ese es un palo de hombre y decía que la morocha parecía una modelo. Cuando Robert Alexander se le acercaba y le pedía la bendición decía ese muchacho parece un artista de cine. Cuando estaban en la picina se le montaban encima Asa y Sebastian y así nadaba con ellos encima como lo hacía con todos sus hijos y la historia se repetía. Así era mi Salvador amado, como disfrutaba y amaba a sus nietos. Cuando le hablé de nuestros bisnietos me dijo esos van a ser robots y nos reíamos muchísimo. Yo siempre le contaba lo que estaba pasando en el mundo y se le quedaban las cosas grabadas y de repente contestaba en esa forma por eso yo siempre dije que mi amor no tenía Alzheimer si no demencia senile. Nuestro amado Salva se nos fue pero nos enrequicio nuestras almas, nuestro espíritu y ahora va a ser difícil volver a armar nuestros corazones. Tu Beatriz