Por mi parte, ratar de compartir alguna historia o testimonio de Martiux (como le dec[ia mi mama). Escribir sobre querida hermana Martha Eugenia, es tener que elegir entre miles de recuerdos acumulados en mis 60 años de vida, porque desde que tengo conciencia, ella ya estaba allí cuidándome, amándome y ¿porqué no decirlo? poniendo gorro, molestándome y peleando como toda una buena hermana.
Es cierto que he llorado su ausencia fisica pero también ha sido bello repasar tantos momentos vividos juntos; recuerdos de la infancia, la adolescencia , la juventud, la etapa adulta, y muchos, muy bellos y los recuerdos la Navidad del 2021; jamás podría yo haber pensado, ni podía yo imaginar que esos fabulosos 4 días que pasamos juntos serían sus últimos cuatro días de vida antes de caer postrada en cama.
Paty y yo tenemos la dicha de tener el que quizá fue el último mensaje de audio que grabó en whatsApp y lo terminó diciendo cuánto nos quería. por eso, entre tantas anécdotas, he elegido una, porque creo que describe muy bien a mi hermana Martha: En una ocasión en que, siendo yo un adolescente, estaba yo llorando porque una novia me había dejado, entonces Martha me dijo: “Ay hermano, es que la gente, normalmente, cuando se conoce, saluda con la mano y mira a los ojos a la otra persona, la va tratando y si piensa que es conveniente, entonces se permite a sí misma ir involucrando sus sentimientos; pero tu y yo somos muy brutos, desde el principio ponemos el corazón en la mano y desde el saludo inicial ya estamos brindando nuestro cariño y queriendo a la gente sin saber siquiera lo que la otra persona piensa de nosotros. Y por eso sufrimos tanto ¿pero sabes qué? ¡Vale la pena lo que sufrimos por lo mucho que amamos!”
Y si, así era Martha, sabía querer y querer en serio, siempre que podía daba, siempre buscando cómo servir, siempre ayudando, y todo esto en medio de una gran sonrisa.
Termino repitiendo aquí lo que escribí el 12 de Enero, cuando fue llamada a la casa del Padre: “Hermana: apenas hace 20 días, pasé una hermosa Navidad contigo, Bendigo a Dios por tu vida. Descansa en paz hermana. Te voy a extrañar mucho. Te amo. Un beso hasta el cielo“